La preparación para un examen es una parte muy importante para tener éxito en el mismo. Organizar tu tiempo de estudio y controlar tus emociones son aspectos a tener en cuenta. El estrés y los nervios pueden jugarnos malas pasadas y es por ello que debemos tener en cuenta varios pasos previos que reduzcan su influencia y que nos hagan sentir con confianza y con los conceptos bien preparados.

Por todo ello, te damos 10 consejos que pueden servirte para preparar un examen:

  1. Prepárate emocionalmente. Esta parte es muy importante para tomar conciencia de los pensamientos, emociones y sentimientos que nos provoca un examen. Debemos aceptar que es normal tener nervios y pensar en la mejor estrategia para afrontar este tipo de situaciones sin que nos afecten.
  2. Organízate. Otro paso esencial es organizar nuestro estudio. Este paso afectará directamente a nuestra sensación de control, reducirá el estrés y por lo tanto, estaremos controlando mejor nuestras emociones. Procura siempre adaptar el tiempo y la metodología de estudio a la prueba o materia a la que te vas a enfrentar.
  3. Busca apoyo en tus profesores para la preparación del examen. No solo en lo que se refiere a las dudas sobre los contenidos, el profesor también puede ayudarte a la hora de preparar tu tiempo de estudio.
  4. Busca el apoyo de otros estudiantes. Normalmente, hablar con otros contribuye a reducir el estrés y nos permite regular nuestra propia conducta en relación con lo que hacen los demás. En muchos casos, los otros estudiantes actúan como “patrón de comparación” del comportamiento propio y ello nos permite comprobar si estamos afrontando bien o no la situación.
  5. Intercambia opiniones de forma positiva. El cambio de opiniones con los demás estudiantes ha de tener un tono constructivo, ya que el mero “desahogo” de emociones negativas no ayuda a gestionar bien el estrés, más bien puede aumentarlo ante el examen.
  6. No te castigues. No tiene ninguna utilidad mantener un discurso excesivamente autocrítico o culpabilizador; al contrario, este hecho parece relacionarse con un aumento del estrés.
  7. Ten una visión positiva de tu propia capacidad. Los estudiantes que desarrollan una visión más positiva de su competencia para resolver exámenes tienden a obtener calificaciones más elevadas. El desarrollo de expectativas de éxito puede resultar beneficioso en este sentido.
  8. Haz “ensayos” o “simulacros” de examen. Ayuda a preparar el momento de la prueba en lo referente a gestionar el tiempo de examen, qué estrategia de respuesta seguir, etc.; y también contribuye a reducir la ansiedad ante los exámenes, ya que permite reducir el miedo a una situación al exponerse de forma controlada a ella.
  9. Autoinstrucciones positivas. Consiste en frases con indicaciones sobre qué hacer o cómo gestionar las propias emociones el día del examen. Es útil tanto antes como durante el examen y para momentos de mayor ansiedad.
  10. Cambia tu forma de pensar sobre los exámenes. No son “evaluaciones definitivas” con consecuencias catastróficas si la cosa sale mal. Son simplemente un paso más en nuestro proceso de aprendizaje y de desarrollo, y comprender esto ayuda también a reducir el estrés.