El reconocido publicista Luis Bassat, ha visitado el Centro Universitario CESINE con motivo de los  Premios CESINE a la mejor Campaña Social Publicitaria

Luis Bassat ha comenzado hablando sobre los alumnos que estudian el Grado de Publicidad, Relaciones Públicas y Marketing. Para Bassat no hay duda:“les felicito porque han elegido la mejor profesión del mundo”. Y es que, según Bassat, “el conocimiento que tiene un publicitario al final de su vida es incomparable, porque ha trabajado en todos los sectores y conoce los secretos más importantes de toda la producción”.

Lleva diez años apartado de la primera línea de la publicidad, pero su experiencia durante años creando campañas para las marcas más importantes del mundo hacen que sea un profesional de los que merece la pena escuchar.

Sobre su experiencia, Bassat destaca una campaña social que realizó para la Generalitat de Cataluña que trataba de concienciar sobre la importancia de no beber alcohol a la hora de conducir.  

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“Todo empezó un lunes, tras un fin de semana trágico con 26 muertes en las carreteras españolas, todos entre viernes y sábado por la noche. Sólo tuve cinco días para pensar la campaña, de lunes a viernes, y no podía imaginarme grandes campañas. Pero se me ocurrió una idea de la que estoy enormemente orgulloso”. “Aparecía un vaso de tubo, caían unos hielos, luego caía el alcohol y después entraba una manguera de gasolina”. El eslogan del spot publicitario era claro: ‘Si esta noche mezclas alcohol y gasolina, el combinado puede ser mortal. Mezclar alcohol y gasolina, mata’.

Una campaña agresiva que consiguió su objetivo: las cifras durante el fin de semana pasaron de veinte víctimas mortales a tres. Para este tipo de campañas sociales, Bassat destaca que hay que “sacudir a la gente”, y es labor de un publicista hacerlo, “sacarlos del letargo de la televisión”.

“He hecho campañas que han vendido muchas hojas de afeitar, de pantalones tejanos, de sopas, de zapatillas deportivas…pero esa campaña salvó vidas”. Nada más importante.

Y es que Luis Bassat siempre ha intentado llegar un paso más allá. “He hecho todo lo posible en mi vida para que la publicidad sirviera para algo más que vender un producto, que dejara un poso en la sociedad, y en muchos casos lo he podido conseguir”. Sin duda, su mayor éxito.

Un enamorado de la publicidad y “de mejorar la forma de hacer las cosas”.”La publicidad enriquece intelectualmente de una forma extraordinaria, es una profesión que merece la pena vivirla”.