Las circunstancias actuales han generado que el trabajo individual de cada estudiante cobre mucha más importancia de la habitual, por lo tanto, te presentamos una serie de pautas para organizar tu tiempo de estudio y optimizar tus resultados académicos.

1- Organiza tu horario de trabajo. Evidentemente, lo más adecuado es dedicar todos los días tiempo al estudio, pero conviene fijar metas realistas para tener una buena planificación y convertir el estudio en una rutina.

2- Dispón de un espacio de estudio adecuado. Tienes que tener en cuenta que hay zonas de tu casa que pueden parecer cómodas para estudiar, pero a la vez, son una fuente de distracciones, de modo que recomendamos que intentes acondicionar un espacio en tu habitación para estar en un lugar tranquilo y silencioso.

3- Controla el uso del móvil. Es una de las mayores fuentes de distracción, por lo que es recomendable mantenerlo apartado o en cualquier caso, apagado o en modo avión para que tu concentración esté en el estudio.

4- Cuida la alimentación. Aunque parezca una cuestión secundaria, es fundamental mantener una buena alimentación y estar bien hidratados para que el estudio sea adecuado, ya que en otro caso no estaremos en las mejores condiciones para concentrarnos de forma adecuada.

5- Realiza una distribución de la materia a estudiar. No improvises, organiza cada asignatura y cada tema para poder organizar tu tiempo y llevar un control acerca de los avances que estás realizando.

6- Organiza las pausas de trabajo. El tiempo de descanso es tan importante como el de estudio, por lo tanto, es muy importante que sepas organizar las pausas para desconectar lo suficiente y afrontar de nuevo la materia con energía renovada.

7- Aprovecha todos los recursos posibles. Además del material de estudio, puedes realizar esquemas e ilustraciones que favorecen la asimilación de los contenidos, de modo que es un recurso que te puede resultar muy valioso.

8- Duerme bien. Es imprescindible. Es cierto que hay gente que se concentra más por la noche, aún así hay que dormir ocho horas la noche previa al examen. 

9- No repases justo antes del examen, es mejor tener la mente despejada para no quedarse en blanco, ya que los minutos previos al examen pueden ser un aumento del estrés que puede jugar en nuestra contra durante su desarrollo.