Escoger una carrera universitaria es un proceso en el que surgen multitud de dudas acerca de la decisión a tomar, por ello, te ofrecemos una serie de pautas que pueden facilitar el proceso para decidir con la máxima información posible.

  1. Analiza tu propio perfil. Es importante que tengas muy claros tus gustos, así como tus virtudes y defectos, ya que te puede dar alguna pista acerca de las materias y profesiones en las que tienes potencial.  En muchas ocasiones, la presión del entorno puede ejercer demasiada influencia sobre la decisión del alumno, por lo que es muy importante que realices un análisis de tu rendimiento en función de las diferentes asignaturas, así como tus motivaciones y la actitud con la que te enfrentas a cada materia, ya que marcará parte de tu camino.
  2. Estudia las salidas laborales. Por supuesto, es muy importante tener en cuenta las salidas profesionales que tiene el Grado que nos interesa, pero no ha de ser nuestra única referencia, ya que es necesario que el alumno tenga vocación por la profesión, de modo que la clave está en saber analizar ambos aspectos para tomar la mejor decisión.
  3. Recopila toda la información que puedas. La oferta académica universitaria es de lo más amplia, no sólo por las especializaciones y titulaciones en sí, sino que además, existen infinidad de combinaciones en función de cada Centro Universitario. Lo mejor que puedes hacer es recopilar información acerca de las propias Universidades y sus planes de estudio, ya que te permitirá hacerte una idea más clara de lo que vas a cursar.
  4. Contacta con estudiantes de diferentes Universidades. Es interesante que conozcas testimonios directos de la metodología empleada en los diferentes Centros Universitarios, así como las virtudes y los defectos de cada uno de ellos, por lo que los estudiantes pueden ser una buena fuente de información al respecto.
  5. No te dejes llevar por el ‘cortoplacismo’. Es posible que los inicios puedan generar un sentimiento de decepción al no cumplir con tus expectativas, pero en cierto modo, la Universidad requiere de un mayor esfuerzo, no sólo desde el punto de vista académico, sino también personal.