El fotógrafo de moda Alfonso Díaz ha estado recientemente con los alumnos de tercer curso del grado en Diseño de Moda en una charla en la que les ha explicado detalles de su profesión. Alfonso Díaz ha trabajado con diseñadores y firmas como Agatha Ruiz de la Prada, Roberto Verino, Ulises Mérida, Ion Fiz, Miguel Marinero, Petro Valverde, Montesinos o María Lafuente. Además ha hecho campañas para firmas como El Corte Inglés y en la Mercedes Benz Fashion Week. También ha publicado en revistas como Vogue, Divinity, Elle, Harper’s Bazaar o Telva y ha participado en numerosas exposiciones donde se mostraban su fotos.

¿Cómo empezaste en el mundo de la fotografía de moda?

La fotografía de moda siempre me ha llamado la atención. Empecé como aficionado a la fotografía haciendo otros estilos: fotos de bodegón, de paisaje, de motor, pero siempre tuve presente el tema de la moda. Como muchos empecé con amigos y amigas, y a medida que vas cogiendo nivel, estilo y calidad, empiezas a estar en el punto de mira de las agencias y diseñadores, que te empiezan a llamar. Es un proceso simple, por decirlo de una manera, porque no es otra cosa que ir cogiendo experiencia. Después de estos primeros pasos viene la especialización de cada uno. Yo siempre he procurado tener una línea muy elegante y muy limpia, que ha sido lo que le ha llamado la atención a los diseñadores y a las agencias con las que he trabajado.

Alfonso Díaz y Gema de Luelmo en un momento de la charla
Alfonso Díaz y Gema de Luelmo en un momento de la charla

¿Es más cerrado el mundo de la fotografía de moda que otros sectores de la fotografía?

Es más complejo. El mundo de la moda es muy bonito, es maravilloso pero a la vez es muy difícil entrar. Es muy cerrado. La única forma de acceder es siendo serio. Teniendo un producto  bueno y trabajando duro, aunque suene muy típico. Hay que tener una línea correcta y ser un profesional serio. No te ponen trabas, pero es cierto que es complicado acceder a trabajar en Cibeles, por ejemplo. No llaman a cualquiera, sin querer ir yo de superestrella, porque de hecho estoy aquí en Cantabria y no en Nueva York.

En ese sentido, ¿cómo ves el sector de la moda en Cantabria? ¿Dificulta mucho tu trabajo vivir aquí?

Por desgracia, apostamos poco por nuestros productos, por nuestros diseños y por la moda,  tanto en España como en Cantabria. En España se mueve sobre todo en Madrid, Barcelona y en Galicia, bastante más de lo que pensamos gracias al grupo Inditex. Me parece una pena que con todo el potencial que hay en Cantabria, con buenos diseños y buenos trabajos, no se apueste por ello. Se sigue pensando que una campaña es un gasto y no una inversión, cuando lo cierto es que es la imagen que das. Una buen imagen vende en todo su conjunto: foto, modelo, maquillaje, prendas y localización. Si se hace con gusto vende pero si falla algo o no se apuesta por ello, no. Tendríamos que apostar mucho más. De hecho yo trabajo más fuera que dentro y se me conoce más. Es una pena porque tenemos casos de éxito muy buenos, como por ejemplo Teté. Es una pasada. Ha ido creciendo y apostando y hace unas campañas brutales. De primerísimo nivel. Es cántabra, ha salido de aquí, ha apostado, ha luchado y ahí está.

¿Qué referentes tienes en el mundo de la moda?

Hay muchos, pero te citaría a algunos que siguen mi línea como Mario Testino, Annie Leibovitz y en España Mario Sierra

¿Los consejos que les ha dado a los alumnos de CESINE han ido en esta línea de trabajo?

Les he dicho que es un mundo muy complicado pero muy bonito. Hay que trabajar muy duro porque hay 100.00 personas haciendo lo mismo. La única forma de destacar es tener una línea que te identifique trabajando bien. Hay que apostar por uno mismo. Y también tener suerte.

Has venido a contar tus experiencias profesionales a los alumnos y es que en CESINE ofrecemos una metodología muy práctica y conectamos a los alumnos permanentemente con la realidad profesional. ¿Cómo ves este tipo de iniciativas?

Es una forma muy directa de ver la realidad porque se pueden enseñar muchas cosas. Si una persona que estuvo en Cibeles les enseña cómo se trabaja allí, no es lo mismo que te lo muestre una persona que lo ve en una revista o en clases teóricas. Es muy práctico y muy directo y muy productivo para los alumnos.