La metodología práctica de CESINE permite que los alumnos de Diseño de Interiores sean capaces de acondicionar espacios desde el primer año ya que, como trabajo de fin de curso, los estudiantes han realizado el diseño integral de una vivienda-taller para un artista a su elección.

A la hora de realizar el diseño, los alumnos han tenido en cuenta el programa de necesidades establecido.

El proyecto consta del desarrollo de un análisis del artista seleccionado para conocer su vida, actividades y necesidades para realizar un primer esbozo de la vivienda a diseñar, así como un programa de necesidades en el que se plantearon los espacios de la vivienda, que posteriormente se vieron plasmados en la propuesta de distribución.

El proyecto cumple los procedimientos más rigurosos.

Celia Puente, Olivia Bianchi y Andrea Manso, alumnas de primer curso, comparten sus sensaciones las finalizar el trabajo y hacen balance de lo que ha supuesto para ellas este primer año en el Grado oficial en Diseño de Interiores.

“Todo lo aprendido durante el curso ha sido de gran ayuda  para este proyecto. Gracias a los conocimientos sobre herramientas informáticas como Autocad o Photoshop y a la ayuda del profesor por guiarnos a lo largo del mismo, ha sido posible la realización de este ambicioso diseño” asegura Celia Puente, que afirma con total rotundidad que “este primer año ha cumplido mis expectativas. Ha sido frenético, no esperaba tener tantas actividades en cada asignatura pero, ahora que ya ha acabado el curso, me doy cuenta de la importancia que han tenido”.

Los alumnos han tenido que utilizar programas de uso profesional como Autocad.

Por su parte, Olivia Bianchi integra el proyecto en “una de las asignaturas más significativas de este primer año, ya que en cierto modo es lo que vamos a tener que hacer en nuestro trabajo en un futuro”. Andrea Manso también añade que “gracias a este proyecto, he podido conocer más tipos de materiales de construcción y conocer más acerca del diseño de producto y mobiliario”

Además del proyecto, ambas estudiantes ponen de manifiesto la importancia de una metodología como la de CESINE, ya que, tal y como reconoce Celia Puente “tiene una gran importancia ya que aporta la dosis teórica necesaria y el trabajo práctico que, considero, es lo realmente importante de cara a la vida laboral, saber desenvolverse en diferentes ambientes y situaciones que puedan surgir”, además de elogiar “el hecho de que los profesores sean profesionales en activo, ya que facilita la orientación de los alumnos en las diferentes asignaturas”. Olivia Bianchi también subraya que ese aspecto es fundamental “porque nos muestran como realmente será nuestra profesión en un futuro”.

Los alumnos también han plasmado su trabajo en unas maquetas.

Andrea Manso, en la línea de sus compañeras, afirma que “el hecho de que nuestros profesores sean profesionales supone que nos enseñen de un modo práctico, lo cual ayuda a que aprendamos realmente porque trabajamos sobre casos reales, no hipotéticos”.